El lenguaje de los ojos

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Los ojos se relacionan con todo, desde el romance o el ligue hasta el desafío y la agresión. No hay órgano del cuerpo que refleje las emociones más rápidamente que los ojos, de forma espontánea e involuntaria, y lo más importante: “no se puede ocultar”.

A menos que quien te mire no sea buen observador (por fortuna para ti, la mayoría), o tú seas muy bueno disimulando y escondiendo la mirada, tus ojos mostrarán siempre tus reacciones en el momento.

La precisión con la que los ojos se expresan es tanta, que hemos dependido de ella para sobrevivir durante miles de años. Antes de la invención del lenguaje, los humanos (como tantos otros animales) dependían de la expresión facial y el lenguaje corporal para dilucidar entre una situación amistosa y otra de peligro.

Diferentes estudios han demostrado que los bebés conocen la diferencia entre las pupilas dilatadas o contraídas de su madre, sabiendo distinguir cuándo está tensa o irritada y cuándo está feliz. Y esto en silencio, sin decir una palabra, sin otro medio de transmisión de emociones tan importante como la voz.

Si en un centro público (ambulatorio, centro comercial, comercio, etc) un adulto mira fija y severamente al típico niño gritón e impertinente, en el mismo momento que el niño detecte la mirada severa, se paralizará y tenderá a esconderse entre las piernas del adulto que le acompañe o se sentará a su lado buscando protección, lo más alejado posible del adulto que le mira con severidad, asomando la cabeza de vez en cuando para verificar que el ‘peligro’ sigue o ha desaparecido. Está leyendo en la mirada del adulto la animadversión.

Si por el contrario, en el mismo centro público, un adulto mira al niño gritón sonriéndole con la mirada, le invita a que continúe con su actitud. Sólo se ha añadido un cómplice a su forma de actuar, por lo que el niño buscará periódicamente con la mirada la complicidad del adulto.

De adultos, también entendemos las señales de los ojos inconsciente y naturalmente, como con las miradas de confabulación, asombro, o con aquellas que nos hacen decir “si las miradas mataran…”, y reaccionamos con nuestros ojos de la misma manera.

Ahora veamos algunas miradas que tal vez no conozcamos bien, y lo que podrían significar:

Frotarse o cubrirse los ojos, bloquear o bajar la mirada, cerrar los ojos momentáneamente: no querer hacer algo que le están pidiendo

Aumento repentino en el parpadeo: estrés, nerviosismo o estar mintiendo

Mirar a lo lejos: relajarse, mirar el ambiente, distraerse de lo que tiene enfrente o no querer prestar atención a lo que le están diciendo

Entrecerrar los ojos: incomodidad, estrés, nerviosismo o ira

Mirar hacia arriba al centro: pensar

Mirar hacia arriba a la derecha: imaginar una imagen o una escena

Mirar hacia arriba a la izquierda: recordar una imagen o una escena

Mirar hacia ambos lados: molestia

Mirar hacia abajo: sumisión o introspección, y si la mirada hacia abajo está dirigida a la persona que está enfrente, intenta reflejar poder

Mirar lateralmente hacia la izquierda: recordar un sonido o una conversación

Mirar lateralmente hacia la derecha: imaginar un sonido o una conversación

Ojos moviéndose de lado a lado: buscar escape

Mirada lateral: comprobar que nadie oye

Mirar de arriba hacia abajo: “medir” o estudiar a la otra persona

Mirar con profundidad: demostrar interés

Mirada corta e intensa: imponer autoridad

Mirar con las cejas levantadas: sorpresa o prestar atención

Hacer contacto visual: establecer comunicación

Mirada aparentemente difusa, aunque prolongada y con las pupilas dilatadas: deseo sexual

Romper contacto visual: disgusto

Mirar, apartar los ojos y volver a mirar: flirtear

Contacto visual largo: interés en escuchar

Mirar dos o tres segundos, bajar la mirada y volver a mirar: intención de dominar e incluso agresión

Poco contacto visual o evasión de la mirada: nerviosismo, inseguridad o está mintiendo

Contacto visual fijo: seguridad o está mintiendo y sostiene la mirada para que le crean; en caso de mentira ralentizará el parpadeo

Dato: En situaciones normales de luz y tranquilidad, parpadeamos unas 12 veces por minuto.

Sugerencia: observa bien los ojos en los demás y procura ser consciente de los tuyos.

El lenguaje de los ojos

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